you're reading...
Futbol

Johann Cruyff y las tortas ahogadas

En otro momento hubiera considerado que los planetas por fin se habían alineado en la orientación correcta y mágica; que mis plegarias a los dioses de los estadios habían sido escuchadas; que algún alquimista había tras incontables experimentos fallidos encontrado la fórmula de la piedra filosofal. Viendo a Johann Cruyff enfundado en la camiseta de las Chivas de Guadalajara, mi mente no había podido evitar la imaginación de la mezcla perfecta del fútbol total y la garra legendaria del Rebaño Sagrado.

Pero eran eso, sueños guajiros. Primero, porque Cruyff llega a Chivas no como director técnico sino como asesor a nivel organizativo. Su misión es aconsejar, se le pagará por sugerir modificaciones a la estructura deportiva del Club Guadalajara. Ni más ni menos. Segundo, porque estas son las Chivas de Jorge Vergara, un empresario grandilocuente, egocéntrico y desvergonzado, cuyo culto a la personalidad está progresiva, metódica e inconteniblemente destruyendo al equipo. Vergara contrató a Cruyff no porque su interés final sea restaurarle a la institución la grandeza de días pasados, sino porque le interesa que el prestigio de Cruyff realce su propio perfil como presidente.

 

Cruyff se presenta con Chivas

 

Temo que el Guadalajara siga el camino de River Plate en Argentina o del Deportivo La Coruña en España: grandes proyectos deportivos que se hundieron por la mediocridad, mendacidad, ineficiencia y corrupción de sus directivos.

Cruyff estaba en el palco presidencial del Omnilife – ese engendro de césped sintético al que Vergara ha condenado a su equipo – y las Chivas, que no habían ganado en toda la temporada, le arrancaron un muy sudado triunfo de 2-1 al Santos, dependiendo de que su sólido guardameta Luis Michel detuviese un penalti en el último minuto.

No ha faltado quien diga que ya se ve la mano del Flaco en el juego de Chivas, o quien subraye el carácter de talismán del mítico 14 de la Naranja Mecánica de 1974.

Pero ni mano, ni talismán. Chivas ganó porque jugó menos mal que un Santos mediocre y temeroso.

Dudo, lo expreso desde ahora, que Cruyff pueda hacer algo, o vaya hacer algo, más que dar consejos que caerán en oídos sordos. Cruyff llegó a Chivas para que Vergara pueda decir que se tomó la foto con la leyenda, y quizás para en el futuro justificar una masacre usando como excusa que ni los consejos del asesor de lujo salvaron a un club condenado.

Así de pesimista soy, porque veo las acciones de Vergara. Acciones como dejar ir al mejor jugador que ha producido México en décadas (Chicharito Hernández), o porque rodea al talento producido en casa de jugadores mediocres, técnicos mediocres y visiones mediocres de cómo jugar al futbol.

Vergara: progresiva destruccion del equipo

Ya ni hablemos de la influencia de Vergara en el fútbol nacional. Capítulo aparte. Me concentro en el proyecto en cual Vergara está más concentrado: el de destruir a Chivas.

Al tiempo se verá.

Tuve un sueño: Cruyff llegaba a Chivas como técnico, gerente y director deportivo. En seis meses revolucionaba al equipo, que ganaba cinco ligas consecutivas, la Copa Sudamericana, la Copa Libertadores (derrotando 4-0 a Boca Juniors en la Bombonera), y en una final apoteósica, derrotaba 2-1 en tiempo extra al Barcelona en el Mundialito de Clubes; en posterior conferencia de prensa, Cruyff anunciaba esta vez su retirada final de las canchas, y la contratación de Pep Guardiola como su sucesor al frente del Rebaño y la incorporación de un recién nacionalizado mexicano Lionel Messi. Con el tiempo Vergara renunciaba a la presidencia, se la entregaba a Cruyff, y éste abandonaba el trilinguismo holandés-castellano-catalán para comenzar a hablar español con acento tapatío; su hijo Jordi ponía un restaurante de tortas ahogadas donde una opción era rehogar la torta en alioli, y con la birria te sirven pa amb tomaquet. Cruyff se volvía asiduo visitante del Festival Internacional de Cine de Guadalajara y de la FIL, y bajo la luna cantaba en Chapala.

De ese sueño me despertó la mueca sonriente y perversa de Vergara.

Pobres de mis Chivas.

Acerca de gerardo1313

Escritor, periodista, comunicador y comentarista mexicano. Reside en Chicago. Autor del libro de relatos A veces llovia en Chicago (Ediciones Vocesueltas/Libros Magenta, 2011, ganador del Premio Interamericano Carlos Montemayor 2013), la obra de teatro Blind Spot (Ganadora del Primer Premio Hispano de Dramaturgia de Chicago, 2014, publicada por Literal Publishers en la coleccion (dis) locados, y el poemario En el pais del silencio (publicado en 2015 por Ediciones Oblicuas, Barcelona). Director editorial de la revista contratiempo (http://contratiempo.net)

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Archivos

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 619 seguidores

Gerry’s Tweets

febrero 2012
L M X J V S D
« Ene   Mar »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829  

Share This Blog

Bookmark and Share
A %d blogueros les gusta esto: