you're reading...
Elecciones

Obama, y el jueguito de los espejos

Me van a tener que disculpar por no unirme al coro de vítores, celebraciones y cantos aguerridos. Seguramente habrá quien deplore que no le haga caravanas al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, o que no le rinda pleitesía. Será que esta temporada pre-electoral en México y Estados Unidos me está dejando para el arrastre; será que tengo el cinismo tan elevado como el colesterol. Será que ya me instalé en ese nicho tan cómodo del ‘no ni madres’.

Será todo eso. Más lo que ustedes digan y manden.

Pero yo a este anuncio de Barack Obama, que limita las deportaciones y abriría la puerta a permisos de trabajo a la generación DREAM (los jóvenes que no nacieron en este país y que entraron sin papeles), no puedo más que verle los verdaderos colores: los colores de las elecciones de noviembre.

Obama y los espejos electorales

Es la política correcta, eso sí; es un primer paso, tímido, limitado, pero un primer paso hacia una reforma migratoria. Si es que eso, en verdad, es. Si es que no se queda en agua de borrajas después de que Obama gane la reelección en noviembre.

Porque en realidad, eso es lo que es. Un truco, un jueguito de espejos, un dulcecito para atraer ese jugoso, sabroso, cuantioso voto latino que Obama había ganado a golpe de entusiasmo, y cambio, y esperanza y sí se puede en noviembre del 2008.

Y que luego fue perdiendo, erosionando, en los siguientes cuatro años a base de aplicar la ley migratoria con mano de hierro. Un millón de deportaciones, cifra récord, y ¡gracias por votar por mí, amiguitos!

Cuando Obama no necesitaba votos, esta misma propuesta que hoy orgullosamente anunció estaba bien archivadita, acumulando polvo, en el escritorio de la secretaria de Homeland Security, Janet Napolitano.

Pero ahora que el voto latino es crucial para ganar en noviembre; ahora que Obama y Romney están cuello a cuello en las encuestas de intención de voto; ahora es el momento de desempolvarla, peinarla y ponerle rímel, y sal a salón a bailar, muñeca, y sonríele a los espectadores.

Y no dudo de la astucia política de Obama. De hecho, su anuncio dejó con un palmo de narices al senador republicano por Florida, Marco Rubio, que iba a introducir un proyecto de ley similar. No sólo les quitó la iniciativa a los republicanos, sino que Obama actuó por vía ejecutiva para no tener que someterse al escrutinio de un Congreso que hace tiempo no controla.

Ese es el tipo de trucos que se aprenden, y se aprenden bien, en los callejones políticos de Chicago, donde el crucial voto latino y afroamericano son moneda electoral.

Realidad política, ¡qué le vamos a hacer, y que suenen las matracas, y cante el mariachi, y vibre la marimba! ¡Festejemos/hermanos/ya somos/ciudadanos!

Aunque tampoco es cierto, porque la medida no es un anticipo de la regularización ni un primer paso hacia la ciudadanía. Es una política de discrecionalidad donde, si llegaste a los Estados Unidos antes de los 16, has vivido en el país sin interrupción por al menos cinco años, estás en la escuela, o te has graduado de la preparatoria, o has servido en las Fuerzas Armadas, y no tienes antecedentes penales ni más de treinta años, y no eres una amenaza para la nación…. ¡no te vamos a deportar, si no queremos!

Aplausos. Aplausos. Caravanas. Gracias.

Me decían un par de amigos en las redes sociales. ¿Pues qué toda política no es en el fondo electoral? Indudablemente. Pero sí el objetivo era electoral, ¿por qué no hacer esto antes, digamos un año antes, dándole a Obama oportunidad de solidificar apoyos en la comunidad latina para quitarle aún más posibles votos al candidato republicano Mitt Romney, en vez de ahora?

Y otro amigo me decía: toda política es electorera. La cuestión está en si es o no una buena decisión. Correcto. Y me sincero: creo que es una buena decisión, siempre y cuando en efecto esto abra el camino a una urgente y necesaria reforma migratoria. Que no sea sólo otro jueguito de espejos.

Y es triste y decepcionante que para que el drama de las familias inmigrantes sea tomado en cuenta, tenga que tener un valor puramente electoral.

El voto hispano. De eso se trata, nada mas.

Por eso no aplaudo.

Anuncios

Acerca de gerardo1313

Escritor y periodista mexicano. Reside en Chicago. Autor del libro de relatos A veces llovia en Chicago (Ediciones Vocesueltas/Libros Magenta, 2011, ganador del Premio Interamericano Carlos Montemayor 2013), la obra de teatro Blind Spot (Ganadora del Primer Premio Hispano de Dramaturgia de Chicago, 2014, y del Premio Nacional Repertorio Español, 2016, publicada por Literal Publishers en la coleccion (dis) locados, los poemarios En el pais del silencio (2015, Ediciones Oblicuas; y Silencio del tiempo, 2016, Abismos editorial) y la antología Diáspora: Narrativa breve en español de los Estados Unidos, de la que es coordinador y que fue publicada por Vaso Roto Editores en 2017. Ex director editorial de la revista contratiempo.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Archivos

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 654 seguidores

Gerry’s Tweets

junio 2012
L M X J V S D
« May   Jul »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  

Share This Blog

Bookmark and Share
A %d blogueros les gusta esto: