you're reading...
Uncategorized

Emily Dickinson: la poeta que quiso ser invisible

Difícil pensar en esta era del bombo, el platillo y el selfie en alguien que metódicamente opte por la invisibilidad, por el retraimiento; por la vista y el oído más que por la voz. Este fue el caso de Emily Dickinson, quien por 55 años transcurrió, casi invisible, por los suelos de duela y los jardines de su propiedad familiar en Amherst, en el oeste de Massachusetts.

Emily era la segunda de tres hijos de los Dickinson, una familia de alto nivel social cuyo linaje se remontaba a los primeros colonos de lo que hoy son tierras estadounidenses. En medio de la revolución industrial y el tumulto de la Guerra Civil, en medio de una agitada revolución religiosa, Emily optó por el silencio y la contemplación.

No puedo dejar de pensar en Sor Juana Inés de la Cruz al leer los poemas donde Emily lucha a brazo partido con las convicciones religiosas de la época y sus propias ideas, si bien la Dickinson no tenía la ferocidad, el fuego en la tripa de la mexicana.

Emily se entregaba a su jardín, y a leer a Shakespeare en voz alta en la soledad de su alcoba, y a escribir miles de cartas, la inmensa mayoría de las cuales se han perdido. Cartas de tan profunda introspección como su poesía.

Emily optó por la sombra del enorme roble blanco de su jardín, mientras la familia hacía vida social, en especial su hermano William y su cuñada Susan, que daban grandes fiestas en Evergreen, la casa de estilo florentino ubicada dentro del mismo terreno familiar, a unos pasos de la mansión donde Emily, siempre vestida de blanco, flotaba por los pasillos.

Único daguerrotipo conocido de Emily Dicksinson, a los 16 años.

Único daguerrotipo conocido de Emily Dicksinson, a los 16 años.

Leía con intensa entrega: además de Shakespeare, las Bronte, Emerson, Longfellow, Wordsworth. Escribía, doblada sobre un pequeño escritorio, en hojas de cuaderno. La bien marcada transición de las estaciones en Massachusetts, y en el valle donde se asienta Amherst, flanqueado por los montes Berkshire, y el creciente tráfico de la calle Main, frente a su ventana, por donde literalmente paseaba la Revolución Industrial, le dieron inagotables temas.

Poco sabemos de sus motivos para escribir, porque en las cartas que se conservan habla poco del tema. Pero apunto lo siguiente:

– Pocos autores tienen tal peso hoy en día sobre la lengua inglesa y la estructura poética como Dickinson. Me atrevo a añadir a esa lista a Shakespeare y a Whitman;

– Críticos y estudiosos enloquecen con su extraña puntuación. A mí me parece menos interesante que su maestría en el manejo de la brevedad y la suave contundencia de sus versos;

– Poco o nada interesada en el tejemaneje de la publicación, Emily escribía borradores. Cada hoja de versos está rodeada de marcas y asteriscos que conducen al lector a otras palabras; jugaba con las opciones infinitas del lenguaje. Creo que leía sus propios poemas en voz alta, con tanta convicción como a Shakespeare, para calibrar todas las opciones.

La timidez de Emily es desgarradora. Al visitar su casa-museo, la guía me cuenta que en Evergreen, la casa de su hermano y su cuñada, Ralph Waldo Emerson era huésped constante de las fiestas. Emily no acudía, por decisión propia. Su admirado Emerson estaba a menos de 100 pasos de su casa, y Emily miraba, tal vez, tras las cortinas de su ventana, las luces de la fiesta y oía la música.

Ironía: en vida sólo publicó un herbario y una docena de poemas en varias revistas. Odiaba ser editada. Tras su muerte, fue publicada y republicada, hasta que finalmente los muchos editores cayeron en cuenta que para leer a Emily hay que leer sus poemas tal cual ella los escribió, sin necesidad de “mejorarlos”.

Murió de tristeza, creo yo. Tres años antes de su muerte el tifo se había llevado a Gilbert, su sobrino, a quien adoraba. A partir de ahí, declinó. Tal vez alguna neumonía dio el empujón final. De eso hace 130 años.

 

A great Hope fell

You heard no noise

The Ruin was within

Oh cunning Wreck

That told no Tale

And let no Witness in

 

The mind was built for mighty Freight

For dread occasion planned

How often foundering at Sea

Ostensibly, on Land

 

Para leer más poemas entrar aquí, o visitar el sitio de su Casa-Museo.

 

Al fondo, la casa de Emily Dickinson; en primer plano, el roble blanco, cuya sombra le inspiró algunos poemas.

Al fondo, la casa de Emily Dickinson; en primer plano, el roble blanco, cuya sombra le inspiró algunos poemas.

Acerca de gerardo1313

Escritor, periodista, comunicador y comentarista mexicano. Reside en Chicago. Autor del libro de relatos A veces llovia en Chicago (Ediciones Vocesueltas/Libros Magenta, 2011, ganador del Premio Interamericano Carlos Montemayor 2013), la obra de teatro Blind Spot (Ganadora del Primer Premio Hispano de Dramaturgia de Chicago, 2014, publicada por Literal Publishers en la coleccion (dis) locados, y el poemario En el pais del silencio (publicado en 2015 por Ediciones Oblicuas, Barcelona). Director editorial de la revista contratiempo (http://contratiempo.net)

Comentarios

Un comentario en “Emily Dickinson: la poeta que quiso ser invisible

  1. Reblogueó esto en in libro veritasy comentado:
    Sobre Emily Dickinson: la poeta que quiso ser invisible nos cuenta @ElGerryChicago desde La Ciudad de Los Vientos

    Publicado por @rlenrm | noviembre 30, 2016, 6:52 PM

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Archivos

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 619 seguidores

Gerry’s Tweets

agosto 2016
L M X J V S D
« Jul   Sep »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

Share This Blog

Bookmark and Share
A %d blogueros les gusta esto: